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17/7/13

Te veré partir.

Hay que hacerse el mudo y entender el lenguaje de un cuerpo ajeno. Hacer una pausa y disfrutar con paciencia los movimientos y reacciones de un cuerpo que se alimenta de las letras vivientes de un smartphone.


Una sonrisa y buches sonrojados, un apretón de entrepiernas que busca protegerla de sus propias manos.  Se incrementa el brillo en sus ojos y despacito se muerde los labios. Un suspiro, una pausa y dos dedos que se mueven rápidamente respondiendo aquellos mensajes.


“Llegarás a casa y ya llevaré horas extrañándote; llegaras cuerda de la normalidad del día pero lograré destrozar aquella cordura, lunar a lunar. Será volver a conquistarte, usarte, explotarte y llevarte a cierto límite, consumirte y dejarte en Ruinas. Ruinas de la madrugada, de mi camino en ti.


Llegarás a casa y te veré venir; luego te veré partir con la misma sonrisa que me brindas cuando te digo al oído que quiero cogerte hasta salvarnos del olvido.”

Fernando Peralta Cruz
New York, NY