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25/7/13

Instantes

No hubo dudas, volamos.
A falta de alas, caí.
Aun sigo cayendo.
De ser posible controlar la dirección
caería en unos senos,
así como cae la luna llena en su ventana.
Pero todo depende del viento,
del capricho de otra piel,
del calor de la noche,
porque siempre cuando se cae
es de noche y es naufragio.
Me dicen que al final
siempre se cae donde se espera.
Pero he aprendido a no guardar esperanzas,
ellas no vuelan.
En la caída
los instantes
forjan lo eterno.
Al final
solo somos eso,
instantes.