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6/4/14

Al nadar.

“¿Pero quién quiere ocultarse de lo desconocido?”
Vetusta Morla - Fuego



Esta conversación debió morir ahogada en cerveza, o quizá vivir flotando eternamente en ella. Y digo cerveza porque se habló de momentos a solas disfrutando de la poca libertad ajena, de la gran soledad que nos premia cuando necesitamos perdernos en ella.


Esta conversación debió ser el entretenimiento de algún bartender de la ciudad y no el simple deleite de nuestros dedos. Porque la ciudad y los bartenders conocen y saben de soledad, y de cerveza y de paz continua en medio del caos.


Y otros, que no saben de cerveza, ni de bares, ni de soledades, ni de pajas de viernes por la noche; los que buscan compañía en una mente que grita por espacio.


Que no somos el tumulto a quién les sobra la inspiración y el tiempo, quizá nos falta mucho de ambos porque nos sobra la sobriedad y sobrevivimos de tango en tango. Quizás nos faltan los panties mojados donde nuestros dedos puedan relajarse al nadar.

Nos sobra un océano de distancia. Nos falta la cerveza y el bar. Nos asfixiamos sin aquella libertad. Nos sobran las reglas morales pero a nuestra conveniencia.... ya que tenemos ganas de desvestirlas a ellas.

Fernando Peralta Cruz
Bronx, NY