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3/3/14

Excusas.

Nunca necesité una excusa para esconderme detrás de cualquier muro, o para  explorar debajo de cualquier falda a la hora de justificar mi conocimiento ya que todo lo hacía con fines educativos.

Tampoco necesité excusas para dejar de nadar las piscinas públicas que me ofrecen las dudas.

Nunca necesité excusa para huir de las ironías de la vida o para bailar con ellas.

No necesito excusas para perderme en los riéles que me alejan de la sobriedad y hacen que me pierda en la enorme pantaleta cultural de ésta ciudad.

No tengo el valor ni la excusa suficiente para abandonar las letras sabiendo que sólo hemos llegado al forplei.

No hay excusa ni ley moral que me aleje de los problemas que saben dar cómo fruto lo mejor de mis historias incompletas.

No existe el eco que llene la noche que se desvela en espera de un poema.

Nunca he necesitado más que ganas para rascarme un grano en público.