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12/11/13

Soy






No tengo por qué gustarles. Soy poeta. No pretendo caerles en gracia. Lo soy por las deudas. Por el juego. Por el egoísmo de Dios, ese que llevamos en los bolsillos. Por los lagartos y sus telarañas. Por la inocencia que se pierde en los caminos. Por las canciones de Sabina y Waits. Me gusta serlo. Lo hago por el miedo. Por la vida y nuestras muertes. Por todas ellas. Las que están, las que fueron. Me visto de crudeza. Hablo de vaginas y polvos que responden entrepiernas. Hablo de tetas que se pierden en bocas ajenas. Hablo de botellas vacías y vasos rotos. De esperanzas suicidas. De asaltos lácteos y pandemias comerciales. Le doy vuelta a la luna. Desnudo lo que para ustedes es hermoso. Visto las madrugadas con su carne, mi carne. El horizonte no se detiene frente a mis ojos de mar. No tengo por qué gustarles. Soy cada segundo, cada silencio, cada pensamiento. Soy cada lagrima, sonrisa, cada venida que se desprende de un verso. Soy poeta, sirvo para todo y para nada. Soy de carne y verso.