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10/10/13

Jugar a ganar.

Me gusta compartir mi cama con mujeres que anden siempre con sus traumas debajo del vestido. Es que siento un respiro, siento que mi seguridad se pierde en las inseguridades de ellas y se siente más cómoda si algún día me da con no quitarme la camiseta o si me siento con ganas de hacerlo con el bombillo apagado.

Que se siente mejor cuando te lo maman con lágrimas recorriendo la cara de una mujer con sueños e ilusiones perdidas, de padres ausentes, de golpes y moretones que no olvidan nombres.

Es algo normal. Aprovecharse. Llegar, investigar, conocer e infiltrarse. Jugar a ventaja.

Me gusta compartir mi cama con mujeres que griten por atención y que mojen al sentirse como en los brazos de su papá. Mujeres con el orgullo por el piso sin importar que tengan el ego por los cielos.

Es bonito aferrarse a las nalgadas que le hacen sentir en físico el dolor que algunas veces le produce recordar los malos momentos que han formado su historia. Al final me gusta una mujer que deje que sus complejos compartan la cama conmigo y que la desnudez sea ese pequeño simulacro de confianza que calme mis inseguridades.


Fernando Peralta Cruz
New York, NY