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6/9/13

Dos gotas de clerén.



Me desperté en el balcón. Sucio, sudado, arropado con una toalla mojada y dos mujeres a mi lado. El olor a mar me dice que sigo en Cabarete, que he gastado todo mi dinero y que tengo dos días sin comer bien. El apartementico lleno de borrachos duermiendo, un chipote chillón del Chapulín Colorado en el piso y muchos vasitos de shots en una meseta.

Mis chancletas flotan en la piscina y detecto una mordida en el muslo derecho.

Parece que la noche fue interesante.

4 botellitas de agua entran a la caldera de mi estómago y me pregunto donde coño están los muchachos, los que andan conmigo, los que conozco desde que soy un niño.

Dos francesas me miran de arriba abajo, mi atuendo es el de un vagabundo. Me cepillo con dos mentaeguardia y un jugo de no se que. Camino a la playa y me entero que ando descalzo.

Una birra fría me quita la jaqueca, una birra fría me revive y me lleva a ti, a tus pleitos eternos y tu perro jediondo, una birra me manda a callar, a crecer y a perseguirte.

"Échale dos gotas de clerén" le dice un joven a otro en la playa, "échale do' gotica' na' ma'".

No se a que se refería.

Compré clerén. Eché dos gotas en mi birra.

El trago me quemó, el sol me refrescó la cara y caminé por las calles, descalzo y decidido.
Volví a hablar, pude crecer y decidí perseguirte.

Ojalá y encuentre mi camino de vuelta.
No mezclen clerén con nada. Por favor.