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13/8/13

Esta grama ya no pica.



Limpio mis arrugas temprano. El café sube.
Sube al pasito y me asecha con vergüenza ajena,
el perro ladra, la ropa sigue mojada y me acaricio mis moretones,
Charlie Parker se apodera de la sala y yo me siento,
me siento en esta grama que ya no pica.

Una medias color morado prince y esta correa tan vieja,
mi boleto de viaje, dos pesos y ese dolorcito que no se me va,
todos juntos, todos me miran, todos me ignoran,
me acuesto en la grama, me muevo y me muevo,
pero es que ella no pica ya.

Mejor aquí tirado en mi grama, despierto y solo,
con pesares de viejo mal humorado y sueños de carajito,
robando todo lo que veo encima de ti,
dando vueltas en esta grama que ya no pica.

Aquí en la grama no hay más nada, solo grama,
tal vez algunos libros ajenos, una lonchera de la sobrina,
tres dolores de espalda y una sábana muy manchada,
la vez que bailamos en la sala y todas las copas de la casa en el cuarto.

Aquí me arropo. Aquí me duermo. Aquí me doblo,
aquí en esta gramita, esta que ya no pica, que ya no es mía.

Ya en estas manos no caben lo que quiero,
mejor me quedo en mi grama quieto.
No importa, esta grama ya no pica.