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6/6/13

A la de la recepción.


–Sí, usted tiene asignada la 303, mire la llave. ¿Tiene maletas?

¿A quién carajo se le ocurre? He conocido a suegras siamesas de sus hijas y a doñas que de
oficio brechan,  pero ninguna tan entrometida como para cambiarme los planes de tirarme de un
piso bien alto y desbaratarme la nuca. Una habitación en la tercera y encima de eso que si traigo
maletas.

Hombre sin maletas se tira desde el tercer piso del Marriot en pleno Times Square, ¿se
imaginan? Yo no podría leer ese titular estando interno con tan solo unas costillas rotas, no, no
podría. Tanto buscar la ruta del camión de la basura y de los latinos que limpian las calles para
nada, para que al final venga una tal Fernanda de la recepción a patear el rompecabezas con su
sonrisa de pendeja.

Cuando entren, que me encuentren con la soga en el cuello y la punta de los pies sin alcanzar el
piso, échenle la cuaba a la de la recepción, a la Fernanda esa por darme la 303. Me disculpan con
la doña que limpia.

Ariel Contreras.