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17/7/13

Haiku para los dias como hoy.


Nos ocupamos y buscamos formas de hacer nuestros días mas largos. 
Creernos efímeramente eternos y relevantes. 
Pero ¿porqué? 
Porque los viejos se hacen más niños y los bebés nacen calvos y con mañas. 
Porque buscamos a los que se fueron en las pequeñas cosas. 
Porque los cambios de temporada vienen con temblores. 
Porque no hay nada que hacer con los aguaceros durante el verano.

4/7/13

Los hijos de la esquina

Abrir el periódico, trazos de realidad. 
Mundo que gira en su órbita de locura,
nosotros somos los de culpar.

Fotografías estallan en tu cara y corazón. 
El morbo se le vende barato al consumidor 
normalmente anormal es la vida en la isla del sol.

Se quejan de un embajador gay pero del clero ni hablar.
Políticos que se solean en la playa de la impunidad,
una guerra dentro de nosotros mismos, nos vamos a matar.
“Los haitianos que no crucen la frontera se van a linchar”.

El ejército por las calles vemos pasear 
Y armas de alto calibre como bandera nacional ondear. 
Cementeras o deforestación, 
intereses privados y malversión, 
No decido por cual indignarme.
Mi abuelo campesino se revuelca en su cajón.

Las mujeres se vuelven un diluvio por dentro,
Las lágrimas se acabaron pero el llanto no va a parar.  
No las dejan abortar ni las paran de golpear. 

Sus hijos cada esquina del barrio tienen que atracar,
Sin educación ni trabajo no hay pa’ nadie pá.
Para leer el periódico balas hay que esquivar.



12/6/13

Nube n.9



Sin autocensura, di las cosas y vuelvelas a repetir. A veces alto, a veces entre dientes, a veces en sílabas y otras despacito. Cambiando de tono, ritmo, modulación y otros rasgos imperceptibles a la hora de vaciar el corazón. Baila sobre mi lengua lo que quiero decir, hacerte reír, hacerte venir, a mi. Aquí. Decírtelo todo al oído, de frente, de repente. El vals de las palabras bonitas y por ende sonrientes. Descodificar aquello que reflejas por medio del verbo y colar lo que sientes. Y si no dices nada pues que se callen las calles, el tráfico en la hora pico, los pajaritos de madrugada, los perros atados en un patio ladrándole a su libertad, los árboles en las aceras deseando no estar en la ciudad, el reloj que marca el paso del tiempo, la gente que cree que lo sabe todo y por ahí que se callen los que no saben de ná, ellos que hablan por hablar, que se calle el maldito mundo. No quiero oir más nada, con la excepción de oir latidos, besos y el mar; nunca está de más oir la verdad.

5/6/13

Amor en temporada de mangos

Naranja, como los atardeceres, como el budismo, como el otoño. 
Lo tomo en mis manos, un cuchillo corta su suave piel. 
Aparto los trozos grandes para quedar con su origen escondido. 
La inserto entera en la boca, la muerdo, saboreo su dulce sabor, 
cierro los ojos, el jugo chorrea por las manos y entre los dedos. 
La chupo otra vez, me saco los pelos de entre los dientes, 
al verla seca, pálida y sin pulso. 
Me recompongo del ritual, enfin nadie vio nada. 
Escojo los mejores y sólo esos guardo en una funda negra. 
Tomo atajos y callejuelas intransitadas hasta tu casa, 
sin tocar el timbre los dejo en tu puerta. 
Me regreso con la satisfacción y certidumbre
de que cuando entren en contacto con tus labios, 
tú también pensarás en mí.
Mi amor de verano.